08/29/17 - Vero Chiriboga - Pensar la educación

29 de agosto de 2017

Aprendizaje basado en proyectos.
agosto 29, 20170 Comentarios
Me encantan las conexiones y lo que viví hoy fue una doble conexión.

Hace pocos días que estoy trabajando en un proyecto educativo que me tiene motivada, voy a dar clases de teatro a niños desde los iniciales hasta la secundaria, así que he abandonado un poquito el blog para planificar el año escolar que se viene con muchas de experiencias educativas, las mismas que para el Ministerio de educación es "Aprendizaje basado en proyectos" y aquí viene la primera conexión maravillosa. He venido pensando mis clases para un aprendizaje que mueva emocione, cualquiera que surja y abrazarlas junto con mis alumnos.

He trabajando con niños y adultos con una sensibilidad intensa (Síndrome de Down) que me condujo a explorar desde ahí para llegar a mis objetivos actorales direccionados a desarrollar habilidades sociales, seguridad emocional y comunicación verbal y no verbal.

El aprendizaje basado en proyectos me ha llenado de satisfacción, y me gusta decir que me he equivocado muchas veces, porque vivimos procesos que nunca pueden ser ignorados, pero hoy he encontrado más herramientas para hacer más potentes esas experiencias y es utilizar rubricas claras para que los alumnos van a puedan evaluarse, escucharse entre todos para poder descubrir nuevas posibilidades de llegar a los objetivos y desarrollar habilidades sociales.

La segunda conexión que hice fue en el momento en que Claudia Tobar, Directora del Instituto IDEA, quien dictó el taller, habló de la brecha que hay entre la pedagogía y el aprendizaje, pueden haber docentes con nivel de postdoctorados pero que en la práctica no han  logrado que sus alumnos aprendan y por el contrario hay los educadores que logran hacerlo porque hubo una conexión entre lo que te apasiona y quieres entregar a los demás de manera permanente y que no necesariamente fueron a la universidad a estudiar para enseñar, un ejemplo es Don Freddy.

En el año 2011 realicé una visita al cantón Piñas en la provincia de El Oro, donde me habían hablado que había una Fundación para personas con discapacidad intelectual, donde tenían un taller de carpintería. Don Freddy, carpintero de profesión y educador por entrega y amor por compartir su arte, pensó en esa fundación para materializar su idea de hacer un taller de carpintería para hacer juegos de gimnasia cerebral. Lo mejor de todo es que desde mi perspectiva y con mis palabras podría decir que sus clases tenían toda una estructura pedagógica, un método que inventó pero el explicaba su proyecto desde la igualdad, si yo puedo cortar con un serrucho, ellos pueden, si yo puedo tallar madera, ellos también pueden tallar, y así.

Cuando quiso comenzar el proyecto, los padres de familia y varios profesores de la Fundación se negaron por lo peligroso que sería para los alumnos manejar equipos eléctricos que podrían "hasta cortarse los dedos", decían, pero logró encontrar un local a pocas cuadras de la Fundación y logró que la alcaldía les done las herramientas y la magia comenzó, a pesar de tener miedo luego de escuchar los mil peros que le pusieron a su idea.

Durante su  clase hubo 3 momentos: Abría el taller, daba la bienvenida y leía un texto que tenía pintado en la pared.


Un segundo en el que los participantes tomaban sus proyectos inconclusos y los terminaban o si querían hacer una cosa nueva tomaban un pedazo de madera y comenzaban. Don Freddy transitaba por el espacio dando atención, motivación y asistencia a todos, les daba ideas de cómo podían hacer y las herramientas que sería mejor usar pero ellos eran libres de elegir, crear y disfrutar de ese momento como quieran, mientras escuchaban música en la radio.


El tercer momento era mágico, si querían seguir trabajando en su proyecto no necesitaban parar pero si querían dejarlo para después, seguían al tercer momento de su clases. Se juntaron todos alrededor de una mesa larga y Don Freddy agarraba un saco lleno de pedacitos de madera de diferentes formas, eran las sobras de sus trabajos. Tiró las piezas sobre  la mesa y poco a poco ellos fueron creando edificios, puentes, autos que al preguntarles qué era me contestaban con detalles casa con puerta que tiene cuatro cuartos y un parque para mi, este auto es veloz pasa por el puente y luego por un túnel y así se formó una ciudad y la creación individual se conectó con los demás.







Realmente la emoción de ver a este grupo trabajando, creando juguetes de gimnasia cerebral y haciendo actividades de desarrollo de la creatividad, usar la imaginación, emocionarse con las historias que se inventaban sobre esa ciudad, caló en mi memoria intensamente. Verlos usar herramientas para crear objetos es el resultado de un educador que cree en las capacidades de sus alumnos.


Agradecida por el aprendizaje de hoy y las conexiones que hice con las cosas que he vivido, los invito a visitar a Don Freddy, si van a Piñas, pueden preguntarle a cualquiera que les dirá donde está y hablen con él sobe la experiencia educativa que idealizó y ejecuto con dificultades. Tengo entendido que el proyecto ya no sigue por falta de apoyo económico.


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